Empezó sin que nos diéramos cuenta. En poco tiempo estábamos tú y yo a solas, disfrutando de cada momento de compañía. Nos gustó, lo admitimos, pero no todo era tan fácil. Opté repetidas veces por acabar, hasta que puse las cartas sobre la mesa y zanjamos el tema.
Volvamos a empezar desde el: "Hola, encantada de conocerte."
sábado, 5 de enero de 2013
He dejado de sentir esas mariposas en el estómago; no se me acelera el corazón cuando te miro; no siento temblores cada vez que se cruzan nuestras miradas. Cuando te miraba, el tiempo se paraba, dejaba de escuchar por un segundo el ruido de alrededor. Pero ahora, cuando me miras, te miro, nos miramos, no te imagino como antes a mi lado, besándome en el cuello, dejándonos llevar.
No quisiste intentarlo, has perdido el barco, el tren salió, el avión voló sin ti.
No quisiste intentarlo, has perdido el barco, el tren salió, el avión voló sin ti.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)